Conclusiones del Congreso Teológico-Pastoral sobre la Familia

   «La familia está sometida a una crisis sin precedentes»

   VALENCIA, sábado, 7 julio 2006 (ZENIT.org).- «La familia está sometida a una crisis sin precedentes», afirman las conclusiones del Congreso Teológico-Pastoral sobre la transmisión de la fe en la familia, en el marco del V Encuentro mundial de las Familias.

   Con la lectura de un documento de ocho páginas de conclusiones, al cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, clausuró ayer este encuentro que ha convocado en Valencia a unas diez mil personas.

   «El Congreso ha puesto de manifiesto la existencia en la cultura contemporánea de una situación paradójica respecto a la familia. Se advierte su importancia pero los grandes cambios sociales, los avances tecnológicos, los movimientos migratorios y los profundos cambios culturales llevan a un cambio de civilización lo que requiere hombres formados para afrontar los cambios», afirman las conclusiones provisionales de este Congreso.

   «Se observa a la vez que la familia está sometida a una crisis sin precedentes en la historia. Las razones se encuentran sobre todo en los factores culturales e ideológicos. La mentalidad corriente tiende a eliminar los valores. La acción persistente de un laicismo de raíz nihilista y relativista lleva a un modo de vivir individualista», añade el documento conclusivo.

    El Congreso ha denunciado con fuerza «esa presión ideológica invitando a tomar conciencia de la importancia de la familia y contribuir a su desarrollo».

    Los asistentes expresaron también su «profunda alegría» porque este Congreso ha sido «una manifestación de riqueza, espiritualidad y vida».

    El Congreso reconoció que «algunos de los valores que imperan en diversos países, sobre todo en los más desarrollados, están en contradicción con los que facilitan la comprensión cristiana de la familia».

   «Se impone — añade el documento — el principio de autonomía que lleva al consumismo, el relativismo y el subjetivismo, ignorando principios trascendentales. En esa mentalidad se apoya la crítica al matrimonio que trata de sustituirlo con uniones libres».

   El Congreso instó «a las familias cristianas a ser conscientes de la importante misión que les incumbe en servicio de la Iglesia y de toda la humanidad».

    Una parte de las conclusiones fue dedicada a los problemas actuales y desafíos a la familia en los campos de la legislación civil, la justicia social, la economía, la bioética y la demografía.

    En cuanto a la transmisión de la fe, el Congreso afirmó que «la familia ha sido siempre lugar privilegiado, la unidad básica para la transmisión de la fe».

   El Congreso señaló la aparición de numerosas nuevas iniciativas para la difusión de la fe: centros especiales de formación familiar, cursos de preparación al matrimonio, centros de espiritualidad matrimonial, retiros especializados, cursos para padres, entre otros. También las diócesis han creado comisiones para la familia. Se advierte la presencia de una preocupación constante por mejorar los contenidos catequéticos relativos a la familia.

    Por último el Congreso reconoció el papel fundamental de la educación y de la asignatura de Religión así como la importancia de las asociaciones de padres.

De. www.zenit.org

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