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   El Foro Español de la Familia convoca a los ciudadanos a salir a las calles en defensa de los derechos de los menores y el matrimonio .


   § El Gobierno se ha negado a escuchar a los representantes de las asociaciones familiares más importantes
   § La manifestación tendrá lugar el próximo día 18 de junio en Madrid para expresar su apoyo a la infancia, el matrimonio y la libertad, y en contra del proyecto de Ley del Gobierno que equipara las uniones homosexuales con el matrimonio. El motivo principal de la convocatoria es reclamar al Gobierno que escuche a las asociaciones familiares y que retire el proyecto de ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción conjunta de menores por estas parejas.

   El acto de presentación estuvo presidido por José Gabaldón, presidente del Foro Español de la Familia. Además, numerosos líderes de asociaciones familiares y diversas confesiones religiosas mostraron su apoyo y adhesión a la convocatoria

   José Gabaldón declaró que “hasta el momento, el Gobierno se ha negado a escucharnos y pretende consumar la aprobación de una ley que consideramos un gravísimo atentado a los derechos de los menores y de la familia. En este sentido, la manifestación pretende ser un paso más en el clamor de una parte importante de la sociedad española para que sus ideas y convicciones sean tenidas en cuenta a la hora de legislar”. “Asimismo -declaró Gabaldón-, la movilización social tiene como objetivo defender el derecho de los menores a tener un padre y una madre, y el matrimonio como institución específica para la unión entre un hombre y una mujer, y apoyar, en consecuencia, la iniciativa legislativa popular del Foro, que ya ha presentado más de 600.000 firmas.” La convocatoria está abierta a todos los ciudadanos y organizaciones que comparten la defensa de la familia y quieran sumarse a la propuesta. En la concentración también se expresarán otras reivindicaciones y preocupaciones muy vivas hoy en las organizaciones familiares, como son la reforma educativa, las ayudas por hijos y mayores y una política de “apoyo integral a la familia”.Manifiesto 18 de junio

   El Gobierno español promueve iniciativas que atentan contra los fundamentos de la familia como espacio ecológico de la vida y fuente de la solidaridad más eficaz. En concreto, pretende equiparar las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, permitiendo además la adopción conjunta. Entendemos que esta equiparación y la adopción por parte de parejas del mismo sexo supone un atentado contra la institución matrimonial y contra el derecho del menor a una madre y un padre.

   A esta medida se unen otras propuestas del Gobierno que nos causan honda preocupación; la banalización legal del compromiso matrimonial mediante el divorcio unilateral y sin causa desde los tres meses de la boda, el progresivo menoscabo del derecho a la vida, la limitación del derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos, y la exclusión de las expresiones y convicciones morales y religiosas de la vida pública

   Ante estas iniciativas contrarias a la dignidad del ser humano, demandamos del Gobierno y de todas y cada una de las fuerzas políticas:

a) la retirada del proyecto de ley que equipara las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, así como una regulación sobre la adopción que garantice el derecho del niño a tener una madre y un padre, en concordancia con la Convención de la ONU sobre los derechos del niño.

b) una política integral de protección a la familia, fundada en el mutuo compromiso e igualdad del hombre y la mujer que crean el ambiente idóneo para las nuevas vidas, generando la solidaridad social más consistente que conocemos.

c) el respeto y el apoyo a la libertad de los padres para decidir sobre la educación de sus hijos y, en particular, para responsabilizarse de su formación moral, cívica y religiosa.

d) un ordenamiento jurídico que garantice el respeto a la vida humana en su integridad, tan esencialmente unido al matrimonio y la familia.

e) una valoración positiva del hecho religioso en libertad, dado su carácter humanizador, social, ético y como motor del compromiso personal con la solidaridad, la justicia y la igualdad.

   Porque “La familia SÍ importa”, “Por el derecho a una madre y un padre”, “Por la libertad”: Comprometidos con los anteriores principios,

   Pedimos a los poderes públicos, a los grupos sociales y a cada ciudadano el respeto responsable y activo hacia el contenido de este manifiesto; y  

   Convocamos a todos los ciudadanos a manifestarse desde la Plaza de Cibeles a la Puerta del Sol de Madrid el 18 de junio a las 18 horas.  
   En Madrid, a 20 de mayo de 2005.
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   ¿Objeción de conciencia ante la ley?

   Rafael Navarro-Valls, Zenit, 27.IV.05

   >> ¿Objeción de conciencia ante la ley de «matrimonios» homosexuales? Entrevista a Rafael Navarro Valls, Catedrático de la Universidad Complutense y autor del libro «Las objeciones de conciencia» (escrito con el profesor Javier Martínez Torrón), que obtuvo para España el premio Arturo Carlo Jemolo, concedido por Italia al mejor libro sobre esta materia.

   –¿Por qué la objeción de conciencia es una institución en expansión?

   –Rafael Navarro Valls: En materia de objeción de conciencia se ha producido un big-bang jurídico. Desde un pequeño núcleo

–la objeción de conciencia al servicio militar– se ha propagado una explosión que ha multiplicado por cien las modalidades de objeciones de conciencia. Así, han aparecido en rápida sucesión la objeción de conciencia fiscal, la objeción de conciencia al aborto, al jurado, a los juramentos promisorios, a ciertos tratamientos médicos, la resistencia a prescindir de ciertas vestimentas en la escuela o la Universidad, a trabajar en determinados días festivos y un largo etcétera. La razón estriba en el choque –a veces dramático– entre la norma legal que impone un hacer y la norma ética o moral que se opone a esa actuación. Si a eso se une una cierta incontinencia legal del poder, que invade campos de la conciencia, se entiende la eclosión de las objeciones de conciencia. Recuérdese que, en España, la causa más de fondo que llevó a la instauración de un sistema de ejército profesional fue la cascada de objeciones de conciencia, que acabó dinamitando (con el aplauso de los partidos políticos) el sistema de servicio militar obligatorio.

   –La posible aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo ha planteado también la posibilidad de la objeción de conciencia de los jueces encargados del registro civil y de los alcaldes y concejales llamados a autorizar esos matrimonios. ¿Tiene base legal esta posibilidad?

   –Rafael Navarro Valls: La cobertura legal con la que cuentan estos hipotéticos objetores es abundante. El Tribunal Constitucional español ha dicho en su sentencia de 11 de abril de 1985 (fundamento jurídico 14): «la objeción de conciencia existe y puede ser ejercida con independencia de que se haya dictado o no tal regulación. La objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocida en el art. 16.1 de la Constitución».

   A su vez, la Constitución europea (aprobada por España en referéndum) expresamente reconoce la objeción de conciencia a nivel de derecho fundamental en el artículo II-70. También el Convenio Europeo de Derechos Humanos (art. 9) y un largo etcétera de leyes y sentencias. Por ejemplo, el Tribunal Federal Norteamericano ha denominado a la libertad de conciencia «la estrella polar» de los derechos.

   –Antes de la objeción de conciencia, los funcionarios llamados a la celebración de esas uniones ¿tendrían alguna otra opción?

   –Rafael Navarro Valls: Los jueces encargados del registro Civil (que son los que mayoritariamente intervienen en la celebración de matrimonios) pueden plantear, ante todo, la llamada objeción de legalidad ante el Tribunal Constitucional. No hay que olvidar que el art. 35 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional establece que cuando un juez considere que una norma con rango de ley aplicable al caso pueda ser contraria a la Constitución, planteará la cuestión al Tribunal Constitucional. Así, pues, nos encontramos ante una primera objeción que parte del convencimiento por parte del juez de que tal norma (en este caso, la ley que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo) no se adapta al marco de la Constitución. Esta posición no sería temeraria, si tenemos en cuenta que organismos de solvencia (Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, Consejo del Poder Judicial y Consejo de Estado) han planteado, directa o indirectamente, dudas acerca de la constitucionalidad de la reforma legal en marcha. En concreto, la Real Academia de Jurisprudencia ha recalcado que la Constitución española establece una «garantía institucional» a favor del matrimonio heterosexual. La existencia de una garantía institucional determina la inconstitucionalidad de las eventuales normas que tuvieran por objeto suprimir la susodicha institución o la de aquellas que la vacíen de su contenido propio.

   –¿Y tendrían derecho a plantear una verdadera objeción de conciencia?

   –Rafael Navarro Valls: Además de la objeción de legalidad, cabría efectivamente la estricta objeción de conciencia. Es decir, la posición de quien comunica a su superior (ya sea juez encargado del registro civil, alcalde o concejal) los escrúpulos de conciencia respecto a la celebración del matrimonio entre personas del mismo sexo y la consiguiente negativa, por razones de conciencia, de intervenir en la celebración de esas uniones.

   El derecho comparado conoce supuestos de objeción de conciencia de funcionarios, que han sido aceptados por el legislador o la jurisprudencia. Por ejemplo, en Norteamérica la Corte de Distrito de Columbia en el caso Haring resolvió el siguiente supuesto. Paul Byrne Haring, funcionario del Servicio Interno de Rentas Públicas (IRS) se negaba habitualmente a calificar las peticiones de exención de impuestos de organizaciones que practicaban el aborto, pasándolas a otros compañeros del Servicio. Cuando le correspondió ascender, el IRS se lo negó aduciendo que su ejemplo podría «seducir» a otros funcionarios. El Tribunal dio la razón a Haring estableciendo: 1) El IRS, como cualquier otra empresa, debe acomodarse a los disentimientos de sus empleados basados en razones de conciencia; 2) Tales conductas, cuando no son dañinas para el Estado, pues pueden llevarlas acabo otros funcionarios, han de ser protegidas, ya que «la libertad no está limitada a las cosas que parecen importantes: eso sólo sería una sombra de libertad».

   En el concreto caso de uniones de homosexuales, Dinamarca ha introducido en su ley de «parejas de hecho» (prácticamente idéntica a las leyes que introducen el matrimonio entre homosexuales) cláusulas para defender la conciencia de concretas personas que pueden intervenir en esas uniones. Así, excluye a las uniones de homosexuales de la libertad de elección, vigente en Dinamarca para el matrimonio heterosexual, entre una celebración religiosa o civil. Precisamente para que los pastores de la iglesia luterana oficial (que tienen condición equiparable a los funcionarios) no se vean compelidos a intervenir en la celebración de esos matrimonios. Y en el proceso de divorcio entre parejas homosexuales, al que se aplica el mismo procedimiento que para el matrimonio heterosexual, no se puede solicitar (como expresamente se prevé en la disolución de matrimonio heterosexual por divorcio) la mediación de un clérigo luterano para intentar la reconciliación entre los partners. Son medidas que el propio legislador prevé, adelantándose a actitudes que, la oposición a la ley en el trámite de su elaboración, ha manifestado como muy posibles.

   En todo caso, no es de recibo intentar disuadir a los objetores haciendo referencias amenazadoras «a la obligación de cumplir las leyes». Entre otras razones, como autorizadamente se ha dicho, «porque la ley, y su aplicación, están sujetos al respeto a los derechos fundamentales». Entre ellos el de libertad de conciencia. No se olvide que, cuando por estrictas razones de conciencia, se pone en marcha un mecanismo de base axiológica contrario a una ley, estamos ante planteamientos muy distintos de quien transgrede la ley para satisfacer un capricho o un interés bastardo. En el primer caso, el respeto al objetor paraliza los mecanismos represores de la sociedad. Por lo demás, siempre cabe la posibilidad de que celebre la unión objetada otro juez, alcalde o concejal otros funcionarios de idéntica condición cuya conciencia no se vea alterada ante esa celebración.

   La comunicación en el matrimonio a lo largo de los años

   Gloria Elena Franco. Revista Hacer Familia. www.edicionespalabra.es

   Por unas circunstancias o por otras, la realidad de la vida dice que las expectativas creadas durante el noviazgo no se corresponden con la verdad del matrimonio. Los castillos en el aire resultan no ser tales. Aparece el desencanto; la desilusión, dicen algunos. Tal cosa sucede porque el matrimonio, a diferencia de los electrodomésticos, no trae sello de garantía. Es algo que cada uno en particular, cada pareja en especial, debe buscar y conquistar a diario, siempre y cuando, claro está, que lo que pretenda es ser feliz.

   Es un hecho que la vida matrimonial cambia con el tiempo y las circunstancias. Las personas evolucionan y la propia relación de los esposos varía con el tiempo. El cambio puede ser favorable o desfavorable: puede convertirse en algo mejor, o suponer por el contrario un retroceso. O también esa vida matrimonial puede quedarse estancada.

   No es oro todo lo que reluce

   El periodo inicial del matrimonio es difícil. Los cinco o siete primeros años de casados son una etapa de acoplamiento: se descubre al otro y a uno mismo en relación con el otro. La vida diaria que hacía cada uno da un vuelco. De repente, dos que se veían con alguna frecuencia, se encuentran compartiendo manteles, cama y sofá. Aparecen las primeras preguntas: ¿Quién es éste con quien me casé? ¿Es ésta la que tanto quiero? La respuesta es afirmativa pero lleva una sombra de duda. Claro que sí se le quiere al otro, ¡y de verdad!, pero hay que aprender a seguir queriéndole en su nueva faceta. Es el momento de la comunicación: hay que hablar, cambiar impresiones, idear la forma de mejorar al otro con cariño, darle mi colaboración pero nunca mi imposición. Es la etapa en la que hay que aprender a ponerse de acuerdo. Son años en los que ver lo bueno del otro, antes que sus defectos, resulta una sana práctica de confianza y aceptación.

   Lo que en esta etapa se consolide de manera positiva, gracias a la comunicación de ambos, supone el inicio de un largo trayecto que permitirá el buen rodaje de la relación conyugal. Cuando en esta época se comparten problemas y dificultades, la buena voluntad de ambos los hará desaparecer o, en el peor de los casos, disminuirán de importancia.

   Rectificar es de sabios

   Superada la primera etapa, marido y mujer comienzan la andadura de un matrimonio adulto, La pareja se encuentra centrada en sus funciones de padres y de profesionales. Habrá mejor comunicación conyugal si, además de saber lo que quiero decir, sé cómo decirlo porque conozco a quien me va a escuchar. Si, como se dice, rectificar es de sabios, es en esta etapa en donde habría que hacer más énfasis en la necesidad de empezar de nuevo cada día, renovando tanto la afectividad como los proyectos. El silencio y la poca comunicación conyugal en esta segunda etapa pueden ocultar conflictos matrimoniales que, de no hablarse o solucionarse a tiempo, conllevan conflictos para la convivencia familiar. Cuando el objetivo es claro se camina en la misma dirección. Para poner un ejemplo, adjuntamos a continuación la ficha práctica “MI

MARIDO NO ME COMPRENDE”
   SITUACION:
   María y Ernesto son lo que se dice “un matrimonio bien avenido”. Se casaron hace cinco años y son felices con sus dos pequeños: Ángel y Alfredo. Aparentemente el matrimonio marcha bien, no hay entre ellos disgustos especiales y se comprenden mutuamente. Para Ernesto todo es perfecto: atraviesa por un buen período profesional y tiene una mujer que le quiere: siempre le espera en casa, es abnegada, se preocupa por su trabajo. ¿Qué más se puede pedir?

   María no ve tan despejado el panorama, se siente interiormente satisfecha, ve que no pasa nada pero eso es justamente lo que le preocupa. Tiene la sensación de que cada vez que habla a solas con su marido, él la oye pero no siempre la escucha. Incluso ha llegado a hacer la prueba comentándole algo que ya le había dicho en otra ocasión y, para Ernesto, resulta ser totalmente nuevo. Es como si estuviera en su mundo con sus ideas, su trabajo, sus amigos.

   SITUACION:
   María decide al principio callar, por temor a no verse comprendida y se limita a no confiarle nada suyo a Ernesto, a cumplir en casa y nada más. Se inicia un periodo de “guerra fría” en el matrimonio. Un día que llegó de visita la madre de María, ésta reconoció su torpeza y vio la necesidad de hablar cuanto antes con Ernesto.

   OBJETIVO:
   La comunicación en el matrimonio.

   MEDIOS:
   La madre de María le hizo ver que era absurdo que queriéndose estuvieran haciéndose daño. Era absurdo seguir así, sin aclarar la situación. No había más que un medio posible: esa misma noche, pasara lo que pasara, abordaría a Ernesto para hablar con él.

   MOTIVACIÓN:
   El amor hacia su marido y las palabras de su madre fueron motivación más que suficiente para María, que tomó la responsabilidad de salvar la situación. No es que ocurriera nada grave que pusiera en peligro la estabilidad conyugal, pero ambos se sentían incómodos, ninguno cedía, y cada uno pensaba que era el otro quien debía abordarle.

   HISTORIA-RESULTADO:
   El propósito firme de María bien le valió una recompensa: después de un rato largo de mutuas consideraciones quedó claro el malentendido de ambos, las interpretaciones erróneas de Ernesto sobre su mujer, los juicios que ésta había hecho de él, todos y cada uno de los aspectos que en adelante deberían evitar. No tienen dudas, para Ernesto y María ha quedado claro que ante cualquier diferencia que se presente lo primero será hablar para intentar resolverla. Ernesto se propuso pensar un poco más en “femenino”: su mujer no era un amigo más o un compañero de trabajo, ella era diferente y, aunque comparten lo mismo, su visión de las cosas varía.

   COMENTARIO:
   Ernesto ha tenido suerte al casarse con alguien como María; ésta ha sido humilde y, aunque en principio se negó a la comunicación, tuvo la fortaleza de romper el silencio y desafiar el ambiente poco propicio; la madre no hizo de “suegra”, ya que en vez de echar más leña al fuego destacando la parte de culpa del marido obró con equidad.
   Con la autorización de: www.edufam.com

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