1.gif

   Hay padres que se preocupan de los estudios de sus hijos el día que llegan las notas y especialmente si éstas son negativas. Sólo piensan en las calificaciones. Para ellos la responsabilidad de los estudios de sus hijos recae en ellos y en los profesores y se despreocupan de cómo estudian y aprenden sus hijos cada día. Son padres que delegan todos sus derechos y deberes educativos en el colegio y no les importa buscar un centro más caro y prestigioso, con tal de que se les garantice las buenas calificaciones de sus hijos. “Es inadmisible  que tantas familias crean haber cumplido con sus deberes hacia sus hijos por el hecho de enviarlos a la escuela, sin preocuparse de colaborar íntimamente con los profesores, sobre los cuales piensan erróneamente que pueden descargar toda una parte de sus obligaciones.” Pío XII.

    Suelen ir al colegio a hablar con los profesores sólo cuando el chico tiene problemas y piensan que las malas notas se deben a la pereza del hijo y a la incompetencia de los profesores. No sospechan que la causa puede ser la poca capacidad intelectual del hijo o la falta de un buen método de estudio. Se suelen desentender de sus responsabilidades en la educación de sus hijos amparándose en su exceso de trabajo o activismo profesional.

    El papel positivo de los padres es colaborar con el profesor del colegio y sobre todo con el hijo, preocupándose por lo que hace en el centro y por los deberes diarios para casa.

    Para algunos padres es un reto el ponerse a ayudar a sus hijos en los problemas escolares de cada día. Esto facilita que ambos hablen diariamente de lo que les preocupa y de paso enseñarles a pensar, a trabajar y a vivir una serie de valores relacionados con el estudio como el orden, la laboriosidad, la responsabilidad, etc. En algunas ocasiones habrá que reducir las actividades extraescolares (música, natación, idiomas), o disminuir el tiempo dedicado a ver la televisión.

    Los padres son los primeros y principales educadores de los hijos y la labor de los profesores suele ser poco eficaz sin la colaboración positiva de los padres. Dice Charrier que “los padres deben unir sus esfuerzos a los de los maestros para que la escuela pueda ejercer una acción verdaderamente intensa y duradera.”

    Para prestar ayuda a los hijos los padres necesitan preparación cultural y mayor dedicación para ayudar a hacer los deberes del hijo. Pero lleva consigo siempre el aumento de interés del chico por las tareas escolares.

    Arturo Ramo García

Otros temas relacionados:
Establecer contacto personal 
Una ayuda a tiempo 
Otros artículos sobre la FAMILIA

Enviar a un amigo

Anuncios