Jaime y Toni eran dos jóvenes de 18 y 22 años que trabajaban juntos pero no se dirigían la palabra desde un día que discutieron y pelearon por una tontería.

    Jaime sufría por esta situación; más de una vez había intentado reconciliarse, pero Toni no quería.

    Un día, por problemas de trabajo y yendo en el mismo coche, tuvieron la desgracia de tener un accidente muy aparatoso y no podían salir.

    Al poco rato, Jaime parecía que iba a desvanecerse y exclamó:

    -“¡Tengo sed!”

    Toni recordó que lo único que tenía era una naranja, pero él también tenía mucha sed. La partió por la mitad y la iba exprimiendo en los labios de su compañero; por unos instantes olvidó su enfado.

    Jaime al ver cómo le asistía, le ayudaba, compartía su dolor y le daba lo único que tenía, la naranja, le dijo:

    -“¿Toni, qué estás haciendo?” Tenías una naranja y la estás compartiendo conmigo”.

    -“Tenías sed.”

    -“Tú también debías tener. Eres un compañero admirable. Dame la mano y perdóname.”

    Y en silencio se apretaron las manos fraternalmente.

    Al poco rato llegaron los equipos de salvamento.

    A partir de aquel día Jaime y Toni se convirtieron en amigos inseparables.

    Carreras Ll. y otros. Cómo educar en valores. Narcea Ediciones.

 

SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

            Objetivo.-

Aprender a perdonar y restablecer la amistad. 

     Contenidos.-

Perdonar

 

   En el trato con los demás, en las relaciones sociales, en la convivencia de todos los los días, es prácticamente inevitable  que se produzcan roces. Es también posible que alguien nos ofenda, que se porte mal con nosotros de manera poco noble, que nos perjudique. ¿Hasta siete veces he de perdonar? Es decir, he de perdonar siempre?. Conocemos la respuesta del Señor a Pedro, y a nosotros: No te digo hasta siete veces siete, sino hasta setenta veces siete. Es decir, siempre.

   

La mayoría de las veces, en la convivencia ordinaria, ni siquiera será necesario decir “te perdono”: bastará sonreír, devolver la conversación, tener un detalle amable; disculpar, en definitiva. Pero si hemos sido nosotros los que hemos ofendido a otros, tendremos que pedir perdón con humildad y volver a la cordialidad de siempre.

 

 

 

          Actividades.- 

1. Formar equipos y leer el texto.

2.

 

El secretario del equipo copia las contestaciones a estas preguntas:

    a) ¿Por qué estaban enfadados Jaime y Toni?

b) ¿Qué le pasó a Jaime?.

         c) ¿Cómo le ayudó Toni?

            d) ¿Con qué palabras se reconciliaron?

            e) ¿Cómo podemos restablecer la amistad con todos?

3. Copiar en la pizarra las contestaciones a la pregunta e)


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