Lo que te voy a contar sucedió en un Colegio. Era la hora del descanso.

   Después del deporte, Tonique, estudiante de octavo de Básica, se me acercó sudoroso. Sus ojos vivos estaban alegres. De golpe me dijo: «¿Recuerda lo que nos habló la semana pasada en la capilla?». «Sí», le contesté. Les había hablado del salto del tigre. Tonique, lleno de satisfacción continuó diciéndome:

   «Esta semana no he sido cobarde. ¡Lo he logrado! ». « ¿ Qué has logrado? », le pregunté. « Levantarme enseguida». «¿Y qué has hecho de tu victoria? ». Puso cara de sorpresa. De repente cayó en la cuenta y me dijo: «Se me ha olvidado lo más importante: ofrecérsela a Dios». Pero al final Tonique dio en el clavo.

   Tú, como Tonique, eres hijo de Dios. Cuando te levantes piensa en tu Padre del Cielo. Puedes ponerte de rodillas junto a la cama y decirle: «Señor, te serviré; te seré fiel». Tu primer pensamiento será para Dios. «El minuto heroico. -Es la hora, en punto, de levantarte. Sin vacilación: un pensamiento sobrenatural y.. ¡arriba! -El minuto heroico: ahí tienes una mortificación que fortalece tu voluntad y no debilita tu naturaleza» (Camino, n. 206). Lograrás, así, agigantarte como hombre y como cristiano.

    Miguel Ángel Cárceles. La aventura de acercarse a Dios. Juvenil Mundo Cristiano.

       SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- Vivir el minuto heroico y levantarse a la primera.

    Contenido.- Ofrecimiento de obras.

      Cada mañana podemos ofrece a Jesús todo lo que somos y lo que hacemos. El ofrecimiento de obras por la mañana es un acto de piedad que orienta bien el día, que lo dirige a Dios desde sus comienzos, de la misma manera que la brújula señala el Norte.

    Es muy conocida esta oración a la Virgen, que sirve a la vez de ofrecimiento de obras y de consagración personal diaria a Nuestra Señora: ¡Oh Señora mía! ¿Oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a Vos, y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, ¡oh Madre de bondad!, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

    Actividades.- 

   Lectura en voz alta por parte de los chicos.

   Individualmente contestar a estas preguntas:

   a) ¿De qué habían hablado la semana pasada Tonique y el sacerdote?

   b) ¿Qué se le había olvidado a Tonique?

   c) ¿Qué significa que Tonique dio en el clavo?

   d) ¿Qué le podemos decir a Dios al levantarnos?

   e) ¿Qué es el minuto heroico?

   Varios niños leen las contestaciones a todas las preguntas.

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