Jesús contó la parábola del buen samaritano. Dijo así:

    -Un hombre recorría el solitario camino de Jerusalén a Jericó y cayó entre salteadores, que lo despojaron de todo lo que tenía y lo aporrearon y se marcharon, dejándolo medio muerto. Sucedió que un sacerdote recorría ese camino, y cuando vio al hombre en el suelo, pasó por el otro lado. Y un levita, cuando llegó a ese mismo sitio, también siguió por el otro lado. Pero un samaritano llegó adonde yacía ese hombre, y en cuanto lo vio se apiadó de él. Se acercó al hombre y le vendó las heridas, vertiéndole aceite y vino. Luego lo levantó y lo puso sobre su bestia de carga, y lo acompañó hasta una posada. Allí lo cuidó toda la noche. A la mañana siguiente sacó dos monedas de su morral y las entregó al posadero, diciendo: “Cuida de él, y si necesitas gastar más, hazlo. Cuando regrese te pagaré”.

    “¿Cuál de estos tres se comportó como el prójimo del hombre que cayó entre los salteadores?

    -El que demostró misericordia -dijo el escriba.

    Y Jesús le dijo:

    -Pues compórtate de la misma manera.

    Mediante esta parábola Jesús demostró que “nuestro prójimo” es el que necesita la ayuda que podemos brindarle, sea quien fuere.

    Evangelio de san Lucas 10, 29-37

    (Citado por William J. Bennett. El libro de las virtudes)

 

SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

             Objetivo.- Aprender a vivir la caridad y el compañerismo con los demás.

            Contenido.- Compasión

    La compasión se enfoca en descubrir a las personas, sus necesidades y padecimientos, con una actitud permanente de servicio.
    Compadecerse es una forma de compartir y participar de los tropiezos materiales, personales y espirituales que aquejan a los demás, con el interés y la decisión de emprender acciones que les faciliten y ayuden a superar las condiciones adversas.
    Diariamente ocurren todo género de desgracias: las fuerzas naturales, la violencia entre los hombres y los accidentes. En casos tan lamentables la compasión nos mueve a realizar campañas, colectas o prestar servicios para apoyar en las labores de ayuda humanitaria.

          Actividades.-

            1. Leer en voz alta esta parábola entre los chicos.

            2. Hacer equipos y contestar a estas preguntas:

                a) ¿De dónde está tomada esta parábola?

                b) ¿Qué hicieron el sacerdote y el levita?

                c) ¿Qué hizo el samaritano?

                d) Imagina tres situaciones en que podemos ayudar a alguien.

            3. Puesta en común comentando las contestaciones.

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