diciembre 2008


visitacion2


    Nuestra Señora al conocer por la revelación del ángel la necesidad en que se hallaba su prima Santa Isabel, próxima ya al parto, se apresura a prestarle ayuda, movida por la caridad. (más…)

servi104


    Se trata de una dulce leyenda de la Edad Media. Está amaneciendo en el lugar donde se halla el monasterio de Leyre, en Navarra. En la huerta conventual reina un silencio lleno de paz y serenidad. Un poco antes de salir el sol, un pájaro ha roto el silencio con un dulce trino. Y a los pocos momentos, todos los pájaros, gorriones y jilgueros llenan el aire de cantos y alegría. (más…)

servi102


    Cartago envió una embajada a Roma para pedir la paz. Confiose la legación al romano Régulo, que estaba preso, y se le exigió el juramento de volver a la cautividad si la misión no alcanzaba éxito. Puedes imaginarte la emoción de su alma al ver de nuevo a su amada Roma. Y habría podido quedarse allí, en su patria, definitivamente, caso de conseguir la paz. (más…)

anunmurillo


    En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David, y el nombre de la virgen era María. Y habiendo entrado donde ella estaba, le dijo:
    -Dios te salve, María, llena de gracia. El Señor está contigo; tú eres la escogida entre todas las mujeres. (más…)

since63


    El día 20 de Enero de 1902 salía de La Habana el trasatlántico «Alfonso XIII». Llevaba a bordo numerosos pasajeros. Después de una navegación feliz, cuando ya iba a puerto, tuvo la desgracia de quedar varado en las costas de Florida. (más…)

 gene82


    El sol viajaba por el cielo, contento y triunfante en su carro de fuego, lanzaba sus rayos por todo el mundo, cosa que provocaba la indignación de una nube con un humor tempestuoso, que criticaba:

    -“Derrochador, más que derrochador, tira, tira tus rayos. ¡Ya lo verás, ya, cuántos te quedarán al final!” (más…)


   Queridos
amigos:
   «Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza» (Hch 1,8). Hemos visto cumplida esta promesa. En el día de Pentecostés, como hemos escuchado en la primera lectura, el Señor resucitado, sentado a la derecha del Padre, envió el Espíritu Santo a sus discípulos reunidos en el cenáculo. Por la fuerza de este Espíritu, Pedro y los Apóstoles fueron a predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra. En cada época y en cada lengua, la Iglesia continúa proclamando en todo el mundo las maravillas de Dios e invita a todas las naciones y pueblos a la fe, a la esperanza y a la vida nueva en Cristo. (más…)

Página siguiente »