juanbau


   El ángel se apareció a Zacarías y le dijo: No temas, porque tu oración ha sido escuchada, así que tu mujer Isabel te dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Será para ti gozo y alegría; y muchos se alegrarán en su nacimiento. El esposo de Isabel se mostró algo incrédulo de que a sus años pudiera engendrar un hijo. El arcángel Gabriel le dijo que, como prueba, se quedaría mudo hasta que todo se cumpliera según él había dicho.

   Cuando nació Juan, estando aún María con Isabel, Zacarías ya pudo hablar manifestando:

   –  Bendito el Señor Dios… que ha dado ya un Salvador poderoso a la casa de David, cumpliendo lo que anunciaron los santos profetas. – Y añadió señalando a su hijo-: Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo porque darás a su pueblo el conocimiento de la salvación mediante la remisión de los pecados.

   Cuando Juan creció se retiró a los desiertos para fortalecer su espíritu hasta que se manifestara públicamente.

   Años después empezó a predicar por toda la región del Jordán. Se vestía con una piel de camello ceñida con una correa de cuero. Comía langostas y miel silvestre. Con gran fortaleza invitaba al arrepentimiento de los pecados, y anunciaba que el reino de Dios estaba cerca. Toda Palestina se conmovió con sus palabras, y acudía para que los bautizara en las aguas del Jordán.

   Herodes Antipas lo encarceló por culpa de Herodías, la mujer de su hermano, que se había ido a vivir con él. Juan reprendía abiertamente esta conducta. El rey organizó un banquete para sus amigos y Salomé, la hija de Herodías, bailó delante de los comensales. Tanto agradó a Herodes que le juró darle lo que pidiera. La muchacha consultó a su madre, y ésta le dijo que le entregara en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. Herodes satisfizo su deseo, decapitándolo.

   Sus discípulos retiraron el cuerpo y lo enterraron.

    (Lucas 1, 5-25; 3, 1-6; Mateo 14, 3-12)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 166) 

    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- Hacer siempre la voluntad de Dios como Juan el Bautista.
    Contenido.-
La Iglesia propone a nuestra meditación la figura de Juan el Bautista. Éste es aquel de quien habló el profeta Isaías diciendo: Voz del que clama en el desierto: preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.

    Toda la esencia de la vida de Juan estuvo determinada por esta misión, desde el mismo seno materno. Esta será su vocación; tendrá como fin preparar a Jesús un pueblo capaz de recibir el reino de Dios y, por otra parte, dar testimonio público de Él. Juan no hará su labor buscando una realización personal, sino para preparar al Señor un pueblo perfecto. No lo hará por gusto, sino que para eso fue concebido. Así es todo apostolado: olvido de uno mismo y preocupación sincera por los demás.

         (Fernández Carvajal, Francisco. Hablar con Dios. Tomo I. Página 65 y 66. Ediciones Palabra.)

    Actividades.-

    1. Después de hacer copias para todos los alumnos, leer este texto en voz alta en clase.

    2. Contestar por equipos a estas preguntas:

    a) ¿Por qué se quedó mudo Zacarías?

    b) ¿Cómo iba vestido Juan en el desierto?

    c) ¿Qué comía?

    d) ¿Qué les decía a las gentes?

    e) ¿Por qué mató Herodes a Juan el Bautista?

    f) ¿En qué podemos hacer nosotros la voluntad de Dios?

    4. Leer las contestaciones de cada equipo.

Otros temas relacionados:
¿Qué es la fortaleza?
Plan de Formación
Abril
CD con 4 programas educativos: Nueva ortografía 5º P, Nueva Ortografía 6º P, Análisis sintáctico y Estadística y utilidades

Enviar a un amigo

Anuncios