Disciplina

   El Ministerio de Educación publica una guía que intenta reforzar la autoridad del profesor en el aula y recuerda que en algunos casos está justificado el uso de la fuerza.

   Los profesores del Reino Unido pueden utilizar la fuerza siempre y cuando existan situaciones conflictivas que así lo exijan, según explica una guía editada a principios de abril por el Ministerio de Educación.

   Como indicó el ministro, Ed Balls, la guía pretende servir de orientación a los profesores, que con frecuencia dudan cuáles son los límites de su autoridad y transigen con ciertos comportamientos de los alumnos para evitar problemas laborales y judiciales. De hecho, según una opinión extendida, la autoridad del profesor en el aula se ha resentido en las últimas décadas debido a la excesiva protección otorgada al alumno, que en ocasiones ni siquiera podía ser expulsado de la clase. Se adivina, sin embargo, una cierta tendencia a diseñar políticas que buscan recuperar la autoridad de los docentes (cfr. Aceprensa, 17-09-2009).

   Balls señaló en la presentación pública de la guía que es necesario tanto desmontar el mito de que el maestro no puede acercarse al alumno como desterrar el temor de los profesores a ser acusados de agresión. “Esta guía –añadió– se propone acabar con el miedo de los maestros a usar sus poderes cuando sea necesario”. Los profesores, en definitiva, son los responsables del orden del aula y entre sus competencias figura la de proteger el desarrollo pacífico de las clases.

   La fuerza se ha de emplear, aclara la guía, de una forma razonable y en ningún caso puede castigarse violentamente a los alumnos. Sólo puede utilizarse cuando “las situaciones conflictivas” así lo aconsejen. El propio Ministerio ha ofrecido ejemplos significativos en los que el uso de la fuerza por parte del profesor estaría justificado: evitar peleas entre los alumnos, expulsión de clase de alumnos problemáticos que se niegan a abandonar el aula, impedir que chicos indisciplinados estropeen el material de la escuela o que interrumpan gravemente las actividades escolares…

   En cualquier caso, Balls es consciente de que el uso de la fuerza es siempre polémico, por lo que exige el apoyo de los órganos directivos de los centros escolares y la ayuda de las familias. Por eso la guía recomienda que las escuelas pongan en marcha proyectos formativos específicos que permitan a los profesores adquirir técnicas que eviten o resuelvan los conflictos.

   La guía ha recibido el apoyo del Sindicato Nacional de Profesores. Según su secretaria general, Christine Blower, estas orientaciones son oportunas y servirán para que el profesor se sienta seguro en sus actuaciones. Ahora bien, si el uso de la fuerza es proporcionado y adecuado, debe quedar “a su juicio profesional”.

   Josemaría Carabante. 7 de abril de 2010

   Con la autorización de: www.aceprensa.com
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