Un niño halló un frasco de nueces en la mesa.

    “Me apetecería comer nueces -pensó- . Sin duda madre me las daría si estuviera aquí. Tomaré un buen puñado.” Así que metió la mano en el frasco y tomó tantas como pudo.

    Pero cuando intentó sacar la mano, descubrió que el cuello del frasco era muy pequeño. Tenía la mano atorada (atascada), pero no quería soltar las nueces.

    Lo intentó una y otra vez, pero no podía sacar todo el puñado. Al fin rompió a llorar.

    En ese momento su madre entró en el cuarto.

    -¿Qué te sucede? -preguntó.

    – No puedo sacar este puñado de nueces del frasco -sollozó el niño.

    – Bien, no seas tan codicioso -dijo su madre-. Toma un par, y no tendrás problemas para sacar la mano.

    – Qué fácil fue -dijo el niño al alejarse de la mesa-. Yo mismo pude haber pensado en ello.

    Esopo.

    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- No tener codicia y avaricia.

    Contenido.- Desprendimiento

    El valor del desprendimiento nos enseñará a poner el corazón en las personas, y no en las cosas materiales.

    El valor del desprendimiento consiste en saber utilizar correctamente nuestros bienes y recursos evitando apegarse a ellos y, si es necesario, para ponerlos al servicio de los demás.

    El desprendimiento como valor se origina al reconocer que todos tenemos necesidades y en algunos casos encontramos personas con carencias. En cualquier situación debemos superar nuestro egoísmo e indiferencia para colaborar en el bienestar de los demás, no importa si es mucho o poco lo que hacemos y aportamos, lo importante es tener la conciencia de ofrecer algo, de aportar. En la generosidad que requiere el desprendimiento no cabe el ofrecer algo que nos sobra.

    Actividades.-

    1. Sacar por impresora este texto.

    2. El profesor lee y explica el ejercicio.

    3. Los alumnos buscan otras ocasiones en que podemos no ser codiciosos.
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