Ciro, el fundador del imperio persa, venció a los asirios y Babilonia cayó en su poder. El año 538 antes de Cristo dictó un decreto en el que animaba a los judíos a que regresaran a su patria después de unos sesenta años viviendo en el desierto y reedificaran el templo; alentó a los que se quedaran a que colaboraran con oro, plata y otros donativos para la casa de Dios en Jerusalén; devolvió 5.400 vasos sagrados que habían sido robados por los babilonios.

       Con fervor religioso se pusieron en marcha 42.360 personas, bajo las órdenes de Zorobabel, nombrado gobernador de Judea y de Josué, Sumo Sacerdote. Algunos se asentaron en Jerusalén y otros en sus ciudades de origen. Los primeros meses los dedicaron a poner en orden sus casas y sus campos. Al séptimo se reunieron todos en Jerusalén. Josué y Zorobabel levantaron el altar y ofrecieron sacrificios a Dios. Se celebró una gran fiesta. Todos aportaron dinero para que los canteros empezaran a labrar piedras y los carpinteros trabajaran la madera de cedro que empezaron a importar del Líbano.

    Al año segundo, empezaron a asentar los cimientos del templo que quedó concluido el año sexto de Darío (516 a. C.), y se celebró con grandes fiestas.

       (Esdras 1-7)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 138) 

    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- Ser generoso en las limosnas.

    Contenido.- Generosidad

   Persona generosa es la que, aunque cueste, actúa en favor de los otros con desinterés y con alegría, teniendo en cuenta que es necesaria y útil su actuación.

   El generoso sabe dar cariño, comprensión, ayudas materiales, y no busca a cambio que la quieran, la comprendan y la ayuden. Da y se olvida que ha dado.

   Para ser generoso:

   – Da aquello que necesitan los otros, no lo que te sobra o estorba.

   – Dedica parte de tu tiempo libre a las necesidades de los demás.

   – Esfuérzate por cuidar los detalles que hagan agradable la vida a los demás, como saludar, pedir perdón, sonreír, escuchar, etc.

    Actividades.-

   1. Cada alumno lee en voz baja el texto y contesta a estas preguntas:

    a) ¿Qué hizo Ciro?

    b) ¿Cómo ayudaron para construir el Templo?

    c) ¿¿Cuántos vasos sagrados devolvió Ciro?

    d) ¿Qué hicieron Josué y Zorobabel?

    e) ¿Qué hacían los canteros y los carpinteros?

        f) ¿Por qué estaban contentos los judíos?

   2. Varios alumnos leen sus contestaciones.
———–
Otros temas relacionados:
Edith Zirer: Karol Wojtyla me salvó la vida en 1945
Madre Teresa de Calcuta: Una vida volcada en los demás

Anuncios