«Es que, puedes decir, no tengo ganas de comulgar». Mira, si tienes un dolor de muelas vas al dentista. ¿Por qué? Porque no puedes aguantarlo, no te deja vivir. Pues con las cosas de tu alma, con la Comunión, ocurre lo mismo. No puedes quedarte tranquilo pensando: «Ya se me pasará. Esperaré a tener ganas». Irás cada vez peor. No puedes vivir así. Tienes que poner remedio. ¿Cómo? Díselo a un sacerdote para que te aconseje. Acércate al Señor en la visita o a la Virgen María, que es tu Madre y te ama, le cuentas tu problema y le pides ayuda. Así sacarás fuerzas, vencerás y estarás contento.

    Miguel Ángel Cárceles. La aventura de acercarse a Dios. Juvenil Mundo Cristiano.

    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- Preparar la Comunión

   Contenido

    Antes de comulgar, podemos pedirle perdón de los pecados anteriores y acercarnos con fe, humildad y delicadeza. Podemos repetir las palabras que dijo un centurión del ejército romano a Jesús: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero di una sola palabra y mi siervo quedará sano”. 

    Otra forma de prepararse para comulgar bien es decir esta oración: “Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos”.

    Actividades.-

   1.-Se lee el relato y se contestan a estas preguntas:

    a) ¿Cómo nos quitamos el dolor de muelas?

    b) ¿Cómo podemos vencer en las cosas del alma?

    c) ¿A quién podemos acudir para obtener ayuda?

    2.-Leer las contestaciones.
————-
Otros temas relacionados:
La promesa de la Eucaristía (Comunión)
Las dificultades de Ricardo (Comunión)
Plan de Formación
Diciembre

Enviar a un amigo

Anuncios