Nuevas formas de aprender

   Se les considera “nativos digitales” porque nacieron en la era digital y, a su corta edad, son expertos navegantes por Internet y las redes sociales, unos auténticos “lobos de mar” de las nuevas tecnologías. Son nuestros hijos adolescentes e, incluso, niños todavía, que viven gran parte de su tiempo online, conectados al mundo virtual y, muchas veces, desconectados del real.

   Según el informe Adolescentes y Social Media: cuatro generaciones del nuevo milenio, realizado por Intermedia Consulting y promovido por la Confederación Española de Centros Educativos (CECE), el 42% de los adolescentes españoles dedica más de tres horas al día a navegar por Internet a través de redes sociales y el 72,5% tiene al menos un perfil en ellas.

   El estudio, que forma parte de una campaña para reducir el uso y la exposición a la violencia en la red, pone de manifiesto que un 27% de los adolescentes reconoce que insulta a conocidos o amigos a través de las redes sociales “cuando se les provoca” y un 19% que ha amenazado a otros. La gran mayoría (un 80%) realiza un uso “pasivo” de la red y más de la mitad (55%) considera justificado el uso de la violencia para obtener sus propios fines y accede a contenidos “violentos”. El 17% de los adolescentes consume pornografía a través de la red y el 6% recibe material pornográfico de sus compañeros. Además, el 22% tiene contacto virtual con extraños.

   A la vista de estos datos y otros más, el informe cataloga a los jóvenes internautas en cuatro patrones, según su comportamiento en Internet. Estos patrones o generaciones son:

    Generación GPS. Casi el 39% de la muestra practica la interacción virtual proactiva, se expresan libremente y cuentan con una supervisión parental. Su autoestima y sus valores son altos, y el consumo de violencia, bajo.

    Generación GTA. Representa el 31% de la muestra. Son adolescentes que consumen elevados niveles de violencia a través de los medios de comunicación. En la red se relacionan con “amistades peligrosas”, tienen un grupo de amigos, dedican poco tiempo al estudio y su tendencia al acoso escolar es elevada.

    Generación MP3. Alrededor del 22% pertenecen a este grupo y son personas carentes de vínculos sociales consolidados, no se expresan libremente y tienen un bajo nivel de autoestima. Son usuarios ocasionales de las redes sociales y sólo acceden a ellas desde sus casas. No presentan una gran problemática, pero suelen estar aislados de su entorno.

    Generación NN. Casi un 8% de los encuestados no ha contestado a casi ninguna de las preguntas. Por las propias respuestas que han dado se puede deducir que tienen problemas en su familia por falta de cohesión y supervisión, que su dedicación al estudio es poca y que presentan altos niveles de impulsividad.

   Pero lo más alarmante es que las redes sociales se están convirtiendo, no en un pasatiempo o un producto de moda, sino en “espacios de vida cotidiana para las nuevas generaciones”, lo que provoca, aparte de un aumento de la violencia, aislamiento o problemas de inserción social, un deterioro de las relaciones familiares. Así, un 71% de los adolescentes no sabe qué piensan sus padres en materia de religión y política, al 75% de ellos no le han explicado cómo gestionar su propia afectividad y el 42% navega sin ningún tipo de control parental. El mismo tanto por ciento nunca ha visto una película con sus padres, el 73% no ha jugado nunca con ellos a videojuegos y el 60,4% no les habla sobre lo que hace en Internet.

   La falta de vida familiar, da igual si causa o efecto de la inmersión en el mundo virtual, “genera ciudadanos desconectados de la sociedad”, navegantes solitarios, perdidos muchas veces en un mar embravecido, lejos de la costa y al albur de las corrientes virales. Existe una relación inversamente proporcional entre el número de horas que los adolescentes dedican a socializarse a través de Internet y su capacidad para relacionarse de forma normal y establecer lazos de amistad en el mundo offline.

   La forma de que los hijos no se queden en off, de que no se conviertan en navegantes solitarios, pasa, entre otras cosas, por que los padres se involucren con los educadores (y que estos enseñen un uso activo y responsable de las tecnologías de la información), participen de las actividades organizadas por los colegios, promuevan con el ejemplo estilos de vida sostenibles (no consumistas) y ayuden a sus hijos a organizar su tiempo libre de manera positiva.

   No dejemos que nuestros hijos se conviertan en navegantes solitarios.
   Pilar Guembe y Carlos Goñi. Original de http://blogs.aceprensa.com/familiaactual/
—————-
Otros temas relacionados:
El aprendizaje en Internet
Nuevas formas de aprender desde Internet
Otros artículos sobre INTERNET

Enviar a un amigo

Anuncios