PF d) Abril



    La muchedumbre que iba a la fiesta, oyendo que Jesús se acercaba a Jerusalén, tomaron ramos de palmas, salieron a su encuentro y gritaban:

       – Hosana, bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. (más…)


    Era un hombre metido en el tráfago de los negocios. Siempre ocupado con las reuniones de los Consejos de Administración. Su dios y su ídolo era el negocio, que le daba muchísimo dinero. Pero, en cambio, su fe religiosa estaba olvidada, dormida en el fondo de su corazón. (más…)


    En el retrato de todos los grandes hombres se podrían inscribir estas palabras: “Supo querer.” A Santo Tomás de Aquino le preguntó su hermana: “¿Qué he de hacer para alcanzar la salvación eterna?” “Querer” –fue su palidaria contestación. (más…)


    Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, de paso hacia Jerusalén, para celebrar esta fiesta. Le ofrecieron una cena en casa de Simón el que había sido leproso. Marta servía y Lázaro, a quien Jesús había resucitado tiempo atrás, estaba también a la mesa. María trajo un frasco de alabastro que contenía una libra de perfume de nardo. (más…)


    En la vida de San Antonio María Claret existe un episodio trágico, pero a la vez consolador. Este santo fundador había sido consagrado obispo en la catedral de Vich el día 6 de octubre de 1850. Regresando de esta ciudad, pasó por el pueblo de Villafranca del Panadés y le rogaron fuera a asistir a bien morir a cuatro reos condenados a muerte. Los cuatro condenados rechazaban la confesión. San Antonio María Claret fue al instante a la cárcel, estuvo con los cuatro reos, les habló con aquel celo y amor que él poseía y logró convertirlos. (más…)


    Un cuervo negro como el carbón robó un trozo de carne. Voló hacia un árbol con la carne en el pico. (más…)


    El año tercero del reinado de Joaquím, rey de Judá, Nabucodonoso, rey de Babilonia, fue contra Jerusalén y la asedió. Mandó traer cuatro mozos de buen parecer, de talento, instruidos en toda suerte de sabiduría, dotados intelectualmente y educados, capaces de servir en el palacio del rey y a quienes se les instruyese en las letras y la lengua de los caldeos.. Fueron Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Su formación duraría tres años y, si se les consideraba aptos, pasarían al servicio de Nabucodonosor. Dios concedió a los cuatro muchachos inteligencia y sabiduría sobre toda clase de cuestiones. Daniel además estaba dotado de un poder extraordinario para interpretar visiones. (más…)

Página siguiente »