PF g) Julio



    Pilato les entregó a Jesús a los judíos para que fuera crucificado. Le cargaron la cruz a cuestas y salió hacia el lugar llamado de la Calavera, en hebreo Gólgota, a las afueras de la ciudad. (más…)


    Dios dijo a Moisés:

       – Sube hacia el Señor en compañía de Aarón, Nadab y Abiú, y los setenta ancianos de Israel, y le adoraréis desde lejos; Y sólo Moisés se acercará al Señor, y los demás no se acercarán; ni subirá con él el pueblo. (más…)


    Los judíos condujeron a Jesús de Caifás al pretorio. Entonces Pilato salió fuera donde estaban ellos, y les dijo:
       – ¿Qué acusación traéis contra este hombre? (más…)


    Los hijos de Israel partieron de Elim y vino toda la multitud de los hijos de Israel al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del mes segundo después que salieron de la tierra de Egipto. Y murmuró toda la multitud de los hijos de Israel contra Moisés y Aarón diciendo: Ojalá hubiéramos muerto por mano del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos ante las ollas de carne y comíamos el pan en abundancia, ¿por qué nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la multitud? (más…)


    Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del Sumo Pontífice y entró con Jesús en el atrio. Pedro, sin embargo, estaba fuera a la puerta. Salió entonces el otro discípulo que era conocido del Sumo Pontífice, habló a la portera e introdujo a Pedro. La muchacha portera dijo a Pedro: (más…)


    Y le condujeron primero ante Anás pues era suegro de Caifás, Sumo Pontífice aquel año. Caifás fue el que había aconsejado a los judíos: Conviene que un hombre muera por el pueblo. (más…)


   El faraón seguía empeñado en prohibir la salida de los israelitas de Egipto y Moisés le dijo:
   -A medianoche saldré a socorrer Egipto, y morirán todos los primogénitos en la tierra de los egipcios, desde el primogénito del faraón, sucesor del trono, hasta el primogénito de la esclava que hace rodar la muela en el molino, y todos los primogénitos de las bestias. Pero entre los hijos de Israel ni siquiera un perro ladrará contra hombre o animal, para que sepáis cómo distingue el Señor entre egipcios e israelitas. Tu pueblo me rogará que salgamos de Egipto, y así lo haremos. (más…)

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