PF h) Agosto



    Era David rubio, de bella presencia y de hermosos ojos. Dijo entonces el Señor a Samuel: Ea, úngele, porque este es el rey. (más…)
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    Los filisteos devolvieron a los israelitas el Arca de la Alianza y estos pensaron que con ella vencerían a los filisteos en las próximas batallas. Pasaron veinte años, pero no lograban triunfar. Samuel habló al pueblo para decirles cuál era la causa de sus derrotas:

    -Apartad de vosotros a los dioses extranjeros, arrojad los ídolos y disponed vuestro corazón para servir a Dios. Sólo así os libraréis de los filisteos. (más…)


    Los israelitas estuvieron andando errantes por el desierto durante más de cuarenta años. Por eso les resultó difícil adaptarse a la vida sedentaria de las ciudades. Tuvieron que aprender de nuevo los diversos oficios, así como las prácticas de la agricultura. (más…)


    El centurión y los que estaban con Él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de un gran temor y dijeron:
       – En verdad éste era Hijo de Dios. (más…)


   Pasado el sábado, María Magdalena y María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar el cuerpo de Jesús. Mientras iban se decían: “¿Quién nos quitará la piedra del sepulcro?” Cuando estaban cerca la vieron corrida. Entraron y comprobaron que no estaba allí el cuerpo de Jesús. María Magdalena, sin aguardar más, corrió a dar tan lamentable noticia a Pedro y a Juan. Las otras mujeres se quedaron allí y de pronto vieron a un joven con vestiduras blancas sentado al lado derecho, que les dijo:

   -No temáis. Sé que buscáis a Jesús Nazareno. No está aquí, ha resucitado. Id y decidlo a sus discípulos. (más…)


   Josué levantándose antes del día, despertó el campamento y saliendo de Setim llegaron al Jordán él y todos los hijos de Israel, y se detuvieron allí tres días. Pasados los cuales, emprendieron la marcha definitiva hacia Jericó, para lo cual tenían que cruzar el Jordán. Era primavera y el río corría desbordado por ambas riberas. Permanecieron tres días en la orilla esperando. Las órdenes llegaron por fin y los sacerdotes se echaron sobre los hombros los varales del Arca de la Alianza y empezaron a meterse en la corriente. Inmediatamente ésta se cortó quedando detenida aguas arriba. Los sacerdotes esperaron al pie del muro de agua hasta que pasó todo el pueblo. Se retiró el Arca y el Jordán volvió a ser río de abundantes aguas. (más…)


    Cuando ya estaban cerca de la Tierra Prometida el pueblo de Israel había cambiado. Era una población renovada, nacida y criada en el desierto. La mayor parte de los que habían salido de Egipto habían muerto. Y todos tenían que morir antes de entrar en la tierra de Canán, excepto Josué. Ni Moisés ni Aarón se salvarían de esta decisión tomada por Dios, en castigo por la falta de fe y por la idolatría y por otros pecados del pueblo. (más…)

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